miércoles, 8 de febrero de 2012

Él era para mi lo que yo para él no era, fin

El dolor solo hay que aguantarlo, esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo ha causado cicatrice, no hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse, pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.

De vuelta

Después de más de un mes sin escribir nada, vuelvo otra vez aquí pero las Navidades y los exámenes no son buena combinación. Este mes ha sido intenso, mucho. Pero yo sigo igual, solo con el corazón un poquito más roto…comencemos pues