- Blanca...por favor, hace dos días abriste tu corazón y ahora empiezas de nuevo con excusas baratas y portarte como una adolescente ¿Qué pasa que no podemos hablar de esto como adultos?
- ¿De qué quieres hablar? Yo ya sé que tú me quieres como amiga y que estás enamorado de Irene y que tú ya sabes que ambas cosas se me hacen insoportables. Aunque no lo creas, en estas ocasiones soy una tía fuerte, llevo toda la vida entrenándome en eso de ser la mejor amiga del que me gusta, es increíble la capacidad que tengo de anular mis sentimientos y jugar a amiga comprensiva con tal de tener la que amo cerquita de mí. Pero en estos últimos meses he aprendido a quererme más, ¿sabes? A respetar lo que siento y estoy harta de rebajarme y hacer el papel de tu confidente y de tu pañuelo de lágrimas, porque no me interesa tres narices lo que digas de Irene. Sólo quiero oír "Te quiero a ti, Blanca" y como eso no va a pasar y todavía estoy en eso de echarle ovarios para olvidarme de ti para siempre pues...aquí me tienes, haciendo el gilipollas levantándome a las 6 de la mañana.
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